Puebla, sede del primer Congreso Internacional de Formadores

La Secretaría de Educación Pública (SEP) en Puebla, a través de la Unidad de Desarrollo Profesional Docente, realizó la inauguración del Primer Congreso Internacional “La Formación de Formadores en Francia y México”, al que asistieron los representantes de las distintas escuelas normales del país, docentes y alumnos.

Al realizar la declaratoria inaugural del congreso, Mario Chávez Campos, Director General de Educación Superior de la SEP federal, dio a conocer que gracias al apoyo de Francia en los últimos tres años más de 200 representantes de las comunidades normalistas han sido beneficiados con las becas de movilidad, las cuales han permitido que autoridades educativas, directores, docentes y estudiantes puedan conocer y experimentar otros planteamientos de la política educativa.


La apuesta para mejorar el sistema de salud en México

México es un país con una población de más de 120 millones de personas. Los desafíos que enfrenta el país para crecer y desarrollarse son enormes, especialmente en el cuidado de la salud. ... DHFM proporcionó las voces de científicos, expertos en salud digital, empresarios y funcionarios del gobierno para apoyar colectivamente una amplia discusión desde la innovación hasta la implementación.


Educando al talento que coexistirá con los robots

A medida que las tecnologías exponenciales como la inteligencia artificial, la realidad aumentada o la biotecnología avanzan y se extienden a todos los ámbitos de nuestras vidas, surge un sinfín de interrogantes. Quizás una de las inquietudes más recurrentes es qué sucederá con los trabajos del futuro y cómo debemos preparar al talento para un mundo de cambios disruptivos.


Tecnología contra trato humano

Rayaba la una de la mañana, me dispuse a organizar mi agenda del día siguiente y revisar documentos relevantes. Pero la calma “chicha” poco duró. Me asaltó la angustia y la liberación de adrenalina elevó frecuencia cardiaca y poco faltó para llegar al colapso emocional. Esa alarma cerebral fue detonada, durante los momentos de angustia ante presunto extravío de mi disco duro que guarda cualquier cantidad de información. Leve sudor frío perló mi frente, que ipso facto cedió, al encontrar minúsculo equipo –que, cual muñeca fea, se ocultaba entre dos columnas de libros-. ¡Hasta dónde ha llegado nuestra dependencia tecnológica!